Vacunas


Es importante conocer los beneficios de vacunar a sus hijos para así evitar el padecimiento de enfermedades prevenibles mediante la vacunación.

Nuestro interés es brindarle la información clara, sencilla y actualizada sobre las vacunas.

¿Tienes alguna duda?

Las vacunas son sustancias que se aplican a las personas (niños y adultos) para estimular la producción de defensas (o inmunidad) contra un germen específico, evitando los riesgos que se generan la infección natural. Se hace a partir de bacterias o virus, muertos o debilitados, o productos derivados de ellos.

Contienen partes del germen o sustancias similares producidas en un laboratorio y que han sido tratadas para que estimulen la producción de inmunidad sin producir la enfermedad.

Además, las vacunas también contienen:

Diluyente: líquido para preparar las vacunas en polvo (suele ser agua destilada o solución salina).

Adyuvantes: refuerzan la capacidad de las vacunas para lograr su objetivo y activar la respuesta inmune protectora.

Conservantes o preservantes: previenen la contaminación de las vacunas por bacterias y hongos.

Estabilizadores: ayudan a las vacunas a mantenerse activas mientras se elaboran, almacenan o trasladan.

Residuos del proceso de producción de la vacuna: a veces quedan cantidades pequeñas de antibióticos (neomicina), proteína de huevo o proteína de levadura.

Las vacunas son bastante seguras ya que para su aprobación necesitan pasar por pruebas que confirmen que sirven para activar las defensas, además de pruebas de seguridad. Pasan por diferentes fases en ensayos bien elaborados y controlados que evalúan y dan seguimiento a posibles efectos adversos que puedan causar. La mayoría de las reacciones a las vacunas son leves y resuelven solas, tales como el dolor en el lugar de inyección o fiebre de bajo grado.

Los estudios de investigación en vacunas se enfocan en la seguridad de una vacuna y su eficacia. Los estudios son realizados en fases: fase preclínica y fases I, II, III, y IV.

  • Fase preclínica: Prueba de eficacia y tolerancia en modelo animal.
  • Fase I: evalúan seguridad y su capacidad de activar al sistema inmune. Se realiza con pocas personas, más o menos 100 adultos.
  • Fase II: prueba una vacuna que fue considerada segura en la Fase I y que necesita un grupo más grande de humanos (generalmente entre 200 y 500) para supervisar seguridad y la eficacia de la vacuna.
  • Fase III: evaluar de forma más completa la seguridad y la eficacia en la prevención de las enfermedades e involucra una mayor cantidad de voluntarios (cientos a miles). Es el paso anterior a la aprobación de una vacuna.
  • Fase IV: Son los estudios que ocurren después de la aprobación de una vacuna en uno o varios países. Estos estudios evalúan como la vacuna funciona en el “mundo real” y se supervisan los eventos adversos.

Las vacunas tienen múltiples beneficios, principalmente previenen enfermedades que podrían causar graves problemas de salud, discapacidad permanente o incluso la muerte.

La vacunación protege a quien se vacuna, pero, además, si en una población se logra que gran parte se vacune, el efecto protector puede extenderse a personas no vacunadas, lo que se conoce como inmunidad de grupo o de rebaño.

En Panamá, el Ministerio de Salud proporciona las vacunas incluidas en el Programa Ampliado de Inmunizaciones de forma gratuita, según edad y otras circunstancias individuales.

  1. Salva vidas cada año.
  2. Ayuda a combatir enfermedades, haciendo posible su control, eliminación y hasta incluso su erradicación.
  3. Vacunarse es un acto de solidaridad, te protege a ti y nos protege a todos.
  4. La vacunación es importante a lo largo de toda la vida, no acaba en la infancia.
  5. Previene complicaciones de enfermedades infecciosas y algunos tipos de cáncer.
  6. Proporciona beneficios sociales y económicos.
  7. Es un derecho básico de los ciudadanos.
  8. Forma parte de un estilo de vida saludable.
  9. Las vacunas son seguras.
  • Aprovecha cualquier visita al Centro de Salud para comprobar si estás bien vacunado.

En algunas ocasiones se pueden producir atrasos en la aplicación de alguna dosis de vacuna, ya sea por olvido o por otras causas.

Si esto ocurre, una vez lo recuerde o se dé cuenta del atraso, debe comunicarle inmediatamente a su pediatra o dirigirse al centro de atención de su niño para la actualización de su estado vacunal, probablemente no sea demasiado tarde.

Existen esquemas especiales para la actualización de vacunas perdidas.

La mayoría de las vacunas se pueden administrar a cualquier edad y si se ha perdido alguna dosis, no es necesario empezar de nuevo, ya que cada dosis administrada cuenta, aunque haya pasado más tiempo del recomendado.

Sí, correcto. La administración de varias vacunas en un mismo día es recomendable, seguro y efectivo.

Los lactantes y niños poseen suficiente capacidad para responder a múltiples vacunas.

Las vacunas inyectables deben administrarse por separado en zonas del cuerpo distintas y con jeringuillas distintas. Si se deben inyectar en una misma extremidad, deberán aplicarse con una separación mínima de 2,5 cm, para poder evaluar en caso de alguna reacción local.

Hay diferentes formas de administrar las vacunas, las cuales dependen de la fabricación de las mismas y de su capacidad de generar anticuerpos y la reacción que pueda producir cada una.

Vacunas orales

Son aquellas que se administran en gotas orales. Para su aplicación, se debe colocar al lactante en posición acostado boca arriba, ligeramente con la cabeza levantada.

El líquido se debe administrar hacia los lados de la boca para evitar atragantamientos.

Vacunas intradérmicas

Se colocan en la cara externa superior del brazo izquierdo, como por ejemplo la vacuna de BCG.

Vacunas subcutáneas

Las vacunas subcutáneas se aplican en el tejido graso, justo debajo de la piel y encima del músculo. Se colocan generalmente en el área del músculo deltoides.

Ejemplo de vacunas de aplicación subcutánea son: MMR (vacuna contra sarampión, paperas y rubeola), varicela y fiebre amarilla.

Vacunas intramusculares.

Son vacunas que se aplican profundamente en el músculo.

Las áreas de elección son el tercio medio del músculo externo del muslo en niños pequeños y en el músculo deltoides en niños mayores y adultos.

No se recomienda su aplicación en el músculo del glúteo por la posibilidad de inyección en tejido graso subcutáneo que podría producir una absorción inadecuada de la vacuna. Y mayor riesgo de efectos secundarios.

Cuando hay pacientes con trastornos hemorrágicos o que utilizan tratamientos anticoagulantes, se pueden presentar hematomas en el sitio de la inyección, en estos casos, si la vacuna tiene opción de aplicarse por vía subcutánea, se preferirá esa vía, sino se aplicará por vía intramuscular utilizando una aguja más fina y haciendo una presión firme por al menos 2 minutos, luego de su administración.

Algunos ejemplos de vacunas intramusculares son: la vacuna anti-neumococo y la vacuna Hexavalente.

IM: intramuscular (90º), SC: subcutánea (45º) e ID: intradérmica (15º)

La tarjeta de vacunación de su hijo es un documento muy importante, casi como una carta de presentación, en la cual se anotan todas las vacunas que su hijo va recibiendo desde el nacimiento.

Este documento le ayuda a usted y a su médico a administrar las vacunas a tiempo.

El registro inicia desde el nacimiento y debe ser actualizado cada vez que se aplique una nueva dosis a su hijo.

Esta información también será útil si usted se muda de casa, cambia de médico y viaja a otro país. Recuerde llevar siempre la tarjeta de vacunación de su hijo, cada vez que lo lleve al médico.

Hay múltiples enfermedades que se pueden prevenir por vacunas.

Son alrededor de 23 enfermedades que se previenen con las vacunas que se encuentran dentro del calendario vacunal de Panamá, se encuentran las siguientes:

  • Hepatitis B,
  • Tuberculosis,
  • Difteria,
  • Tétanos,
  • Tosferina,
  • Polio,
  • Infección por Haemophilus influenzae tipo b,
  • Infección por neumococo,
  • Sarampión,
  • Rubeola,
  • Parotiditis o paperas,
  • Varicela,
  • Infección por virus del papiloma humano,
  • Infección por rotavirus,
  • Hepatitis A,
  • Influenza,
  • Fiebre amarilla en áreas de riesgo.
  • Los efectos adversos más comunes luego de la vacunación son leves. Tales como fiebre, dolor, enrojecimiento e hinchazón en la zona de la punción. En el caso de presentar fiebre tras la vacunación (≥38 ºC) se puede usar paracetamol a la dosis de 10-15 mg/kg (en general una sola dosis o con una segunda 4-6 horas después, son suficientes).
  • No se recomienda el uso de paracetamol para prevenir la fiebre antes del proceso de vacunación
  • En niños mayores y adolescentes el efecto adverso más frecuente son los episodios vasovagales (desvanecimiento o desmayo) este efecto usualmente está asociado al temor o ansiedad a la vacunación y no es un efecto generado directamente por algún componente de la vacuna.
  • En ocasiones muy raras puede ocurrir una reacción de anafilaxis (reacción alérgica grave). Es por esto por lo que se recomienda que luego de ser vacunados se mantengan en el centro de vacunación al menos 20 minutos.

Siempre es importante establecer una comunicación con el personal de salud (Pediatra, Médico general; enfermera) que atiende a mi hijo.

Es muy importante resolver las dudas sobre la vacunación con personas idóneas sobre el tema de vacunas

En caso de querer consultar vía internet sobre algunas vacunas, es importante escoger sitios con información confiable y con evidencia

Algunos sitios recomendados en español son:

  • Las vacunas… una a una. Comité Asesor de Vacunas de la AEP.
  • Calendarios españoles de vacunación. Comité Asesor de Vacunas de la AEP
  • Las vacunas en Familia y Salud. Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria
  • Vacunas e inmunización. CDC de EE. UU. en español

Las contraindicaciones para la vacunación son situaciones en las que para el individuo aumentan de forma importante el riesgo de padecer un efecto adverso con la administración de la vacuna

Existen contraindicaciones permanentes como por ejemplo el haber presentado una reacción alérgica grave luego de una vacuna; y existen las contraindicaciones temporales como son el embarazo para algunas vacunas y la edad

Las precauciones son condiciones en las que la administración de una vacuna condiciona mayor riesgo de presentar evento adverso o que la respuesta inmune sea insuficiente (ejemplo: inmunosupresión)

En Panamá todas las vacunas del esquema nacional de inmunización se administran de forma gratuita (ver esquema nacional de vacunación) en los centros de salud y Policlínicas.

Es importante que las dosis de las vacunas van de acuerdo con la edad y siempre debemos cumplir con el número de dosis indicado, intervalos de administración y edad recomendada para cada vacuna

  • No, la vacunación no es solo en los niños. Tanto los adolescentes como los adultos deben vacunarse según los esquemas recomendados.
  • En el caso de los adultos es importante que se administren las vacunas necesarias en función de factores como la edad, el estado de salud, el estilo de vida, el trabajo que se realice, las afecciones, los viajes y las vacunas que se hayan recibido en el pasado.
  • La correcta prevención de la población a lo largo de la vida permite evitar la enfermedad y la discapacidad y contribuye a lograr un envejecimiento activo y saludable.

Por lo general, las vacunas que contienen virus muertos (inactivados) pueden administrarse durante el embarazo. Las vacunas que contienen virus vivos no se recomiendan para las mujeres embarazadas.

Se recomiendan dos vacunas de forma rutinaria durante el embarazo:

  • Vacuna contra la gripe (influenza).
  • Vacuna contra toxoide tetánico, toxoide de difteria reducido y tos ferina acelular (Tdap).

Recibir la vacuna contra influenza y la vacuna Tdap durante el embarazo puede proteger contra la infección y también puede ayudar a proteger al recién nacido antes de que pueda ser vacunado. Esto es importante porque la influenza y la tos ferina pueden ser particularmente peligrosas para los lactantes.

Aunque la embarazada puede prevenir la influenza evitando el contacto con niños y adultos enfermos y lavándose las manos con frecuencia, la vacunación es la mejor manera de protegerlas contra la influenza.

En Panamá, la vacuna contra la influenza es recomendada a todas las embarazadas, independiente de su período de gestación. Se debe aplicar 1 dosis anualmente. La dosis indicada es 0.5 cc por vía intramuscular en el músculo deltoides. El tiempo ideal para vacunar y alcanzar títulos óptimos de anticuerpos es previo al inicio de la temporada de influenza.

La gripe se ha asociado con una mayor morbilidad en las mujeres embarazadas. Se cuenta con evidencia epidemiológica suficiente sobre su seguridad para la madre y el feto, y de la protección que confieren los anticuerpos maternos a los recién nacidos.

Además de buscar la protección materna es importante considerar las posibles repercusiones en el feto. El diagnóstico de influenza durante el primer trimestre del embarazo se ha asociado con aumento en el segundo y tercer trimestre del número de abortos, partos prematuros y bajo del peso al nacimiento.

Los efectos secundarios más comunes en las embarazadas son los mismos que presenta el resto de las personas. Por lo general son leves e incluyen estos:

  • Dolor, enrojecimiento o inflamación donde se administró la inyección
  • Desmayo
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Dolores musculares
  • Náuseas
  • Fatiga

Si surgen estos posibles efectos secundarios, suelen presentarse apenas se administra la vacuna inyectable y por lo general duran entre 1 y 2 días.

Pocas veces las vacunas inyectables contra la influenza causan problemas graves.

El Tdap contiene toxoide tetánico y toxoide diftérico absorbido con componentes de pertusis, por lo tanto, protege contra tétanos y tosferina.

Alrededor del mundo, la tosferina, causada por Bordetella pertussis, es la quinta causa de muertes prevenibles por vacunación en niños menores de 5 años. Durante las últimas décadas se ha producido un cambio importante en la epidemiologia de la enfermedad, donde actualmente los adolescentes y adultos son la fuente de transmisión más importante para niños menores de 6 meses de edad.

Las recomendaciones actuales para tratar de disminuir las repercusiones de esta enfermedad en este grupo de población, se incluyen la vacunación a las embarazadas y a los cuidadores de un recién nacido, a esto se le conoce como “estrategia capullo”.

La estrategia capullo es una forma de inmunización que ofrece doble protección: a la madre y al recién nacido (protección directa e indirecta). Sus objetivos son: en primer lugar, evitar que la mujer adquiera la tosferina y contagie al neonato, lo que es una forma de estrategia del nido, pero “a tiempo”, cosa que no sucede cuando se vacuna en el posparto, cuando la mujer está desprotegida durante al menos 2 semanas. En segundo lugar, la transmisión pasiva transplacentaria de anticuerpos al feto, que lo protegerán hasta que sea el momento de recibir su vacuna.

Lo ideal es que la vacuna se administre entre las 27 y 36 semanas de embarazo, a razón de 0.5 cc intramuscular (músculo deltoides) para optimizar la transferencia de anticuerpos maternos por vía transplacentaria. Para las mujeres no vacunadas previamente con Tdap, si no se administra durante el embarazo debe hacerse en el posparto inmediato.

Mitos sobre la vacunación

FALSO

Estos factores son importantísimos para mantener un estado saludable en los niños y la lactancia materna representa innumerables beneficios en la salud de los mismos por lo que debe ser el alimento de los lactantes de forma exclusiva hasta los 6 meses de vida, pero para proteger a su niño de enfermedades transmisibles específicas es necesario prevenirlas mediante vacunas dirigidas a su erradicación.

FALSO

Las enfermedades prevenibles mediante vacunación son actualmente poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo. En un mundo sumamente interconectado, esos agentes pueden atravesar las fronteras geográficas e infectar a cualquier persona no protegida que hacer nuestra parte.

FALSO

El timerosal es un compuesto orgánico con mercurio que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el conservante más ampliamente utilizado para las vacunas que se suministran en ampollas de dosis múltiples. No hay pruebas científicas que sugieran que la cantidad de timerosal utilizada en las vacunas entrañe un riesgo para la salud.

FALSO

El temor entre la asociación de la vacunación y el autismo se originó luego que en 1997 el médico cirujano ingles Andrew Wakefield publicara en The Lancet un artículo que sugiriera que la vacuna contra la papera, sarampión y rubeola aumento los casos de autismo en niños ingleses. Muchos años después el artículo fue totalmente desacreditado por encontrarse errores en su elaboración y conflictos de intereses por temas de financiamiento, hecho que llevo a The Lancet a retractarse de la publicación. A pesar de esto, diversos estudios han sido llevados a cabo tomando en cuenta esta hipótesis y ninguno ha encontrado asociación entre esta vacuna y el autismo.

FALSO

En algunos casos la inmunidad natural (adquiriendo la enfermedad) resulta en mayor y un más fuerte sistema inmunológico. Pero los peligros y complicaciones de adquirir enfermedades prevenibles por vacunas pueden resultar en más daños que beneficios, sin obviar que pueden representar la muerte para algunos pacientes (enfermedades crónicas, inmunosuprimidos, desnutridos, etc.).

Puede escribir a: «vacunas@hn.sld.pa» o llenar el siguiente formulario

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