Actuar a tiempo para prevenir la pérdida auditiva
Más del 60% de la pérdida auditiva en la infancia puede prevenirse mediante medidas de salud pública simples y costo-efectivas, según la Organización Mundial de la Salud.
Sin embargo, a nivel mundial, millones de niños en edad escolar con pérdida auditiva no reciben un diagnóstico oportuno ni acceso a los servicios necesarios.
Se estima que alrededor de 90 millones de niños y adolescentes entre 5 y 19 años viven con algún grado de pérdida auditiva, una condición que muchas veces pasa desapercibida, especialmente en entornos de bajos recursos.
Este 3 de marzo en el que se conmemora el Día Mundial de la Audición, te dejamos saber cuales son las causas más frecuentes —y prevenibles— de las pérdidas auditivas: la otitis media supurativa crónica y el cerumen impactado.
En ocasiones, la pérdida auditiva comienza de forma silenciosa y progresa gradualmente, dificultando que padres y docentes identifiquen el problema a tiempo.
Cuando no se detecta ni se trata oportunamente, la pérdida auditiva no solo afecta la capacidad de oír. También puede impactar el desarrollo del habla y el lenguaje, el aprendizaje, la interacción social y el rendimiento escolar, con consecuencias que pueden extenderse hasta la vida adulta.

En el marco del 3 de marzo, Día Mundial de la Audición, reiteramos la importancia de:
- Realizar evaluaciones auditivas periódicas en la infancia.
- Atender de manera oportuna infecciones del oído.
- Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos.
- Consultar ante señales como dificultad para seguir instrucciones, subir excesivamente el volumen de dispositivos o retrasos en el lenguaje.
La detección temprana y la prevención siguen siendo las herramientas más eficaces para garantizar que cada niño tenga la oportunidad de desarrollarse plenamente.







