Abuso infantil, un problema de salud pública al que debemos poner alto

Está ampliamente comprobado que la infancia es la etapa más importante en el desarrollo de un individuo, pues en estos primeros años de vida se sientan las bases para el desarrollo del ser humano y su adaptación a la vida en sociedad.

Así mismo, se ha establecido que cuando esa formación se ve alterada de manera negativa, las consecuencias para la persona pueden ser catastróficas.

Este viernes 19 de noviembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Abuso Infantil, es por ello que traemos a la luz el tema y brindamos algunas sugerencias para detectar y prevenir este tipo de abuso.

Efraín Valdés, trabajador social en el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, manifestó que la violencia contra los niños, niñas y adolescentes es un severo problema de salud pública y que como sociedad hay una responsabilidad colectiva para asegurar la protección integral de los menores de edad.

Profundizó que “el abuso infantil son todas las formas en la que un niño, niña o adolescente se puede ver agredido física y psicológicamente, por parte de quienes son cuidadores, afectando directamente su desarrollo, salud y dignidad.”

QUÉ ES EL ABUSO SEXUAL Y SU DETECCIÓN 

El abuso sexual infantil es la utilización de un niño o niña por un adulto para la satisfacción sexual de sí mismo o de otros. Este acto violento puede ser con contacto físico (besar, tocar, acariciar, penetrar) o sin contacto físico (decir comentarios obscenos, exposición a material pornográfico).

Detectar una situación de abuso a veces no es una tarea sencilla; sin embargo, quienes estén en casa y conocen al menor pueden evidenciar ciertos cambios en su conducta que podrían dar luces de que algo no está del todo bien y se necesita indagar al respecto.

Mostrar desconfianza hacia algunas personas, el repentino descenso en el desempeño académico o manifestar cambios en la expresión de sus emociones son algunos de los comportamientos de los niños que son víctima de abuso.

Así también son alertas el resistirse a ir a la escuela o a la casa de algún familiar o amistad, presentar lesiones o infecciones genitales o regresión en el control de esfínteres (orinarse en la cama).

ATENCIÓN Y DATOS EN EL HOSPITAL DEL NIÑO 

En contexto de lo anterior, Valdés comenta que el Hospital del Niño cuenta con un protocolo de atención cuando se sospecha que algún niño, niña o adolescente es víctima de abuso en cualquiera de sus formas.

Este protocolo, que está en actualización para ser más eficaces en la atención de los casos, implica una atención integral del paciente que va más allá del cuidado pediátrico, que incluye el área de salud mental y trabajo social.

Inicialmente el paciente entra al hospital vía cuarto de urgencia, principalmente con una situación que es evaluada por el médico pediatra y cuando se sospecha de una situación de maltrato se documenta a través del “Formulario de investigación por sospecha de violencia intrafamiliar y maltrato al menor” que es remitido al Juzgado de Niñez y Adolescencia para que se inicie la investigación pertinente.

Valdés apunta que todas las sospechas de abuso al menor se tratan bajo el protocolo establecido y añade que “en los casos en los que se evidencian factores de riesgos que dejen ver que el menor pueda seguir siendo agredido -como es el abuso sexual- se recomienda la hospitalización del paciente, y el hospital actúa como instancia de protección hasta tanto el Juzgado determine la medida de protección definitiva que se aplicara.”

Datos de la sección de Registros y Estadísticas de Salud del Hospital del Niño dan cuenta que desde el año 2017 hasta el mes de septiembre del 2021 se han registrado mil 247 casos por sospecha de maltrato al menor y violencia intrafamiliar.

De la cifra anterior se precisa que se sospechó que unos 243 han sido víctima de abuso sexual, siendo los más afectado lo que están en edades entre los 5 y 14 años.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN  

***Conversa con tus hijos y bríndales confianza.

***Los niños deben conocer los teléfonos de las personas de confianza.

***Enséñale a tu hijo que existen partes del cuerpo íntimas y fortalece su autoestima.

***Enséñale a tu hijo la diferencia entre secretos malos y buenos.

***Supervisa los sitios web que visitan tus hijos.

***Enséñale a tus hijos a no aceptar ‘regalos’ a cambio de favores.

Finalmente, el especialista concluyó que es importante reforzar las “formas de crianza adecuada y positiva”, fomentando la comunicación y confianza entre padres o cuidadores y sus hijos. Así mismo reiteró que como individuos “estamos obligados a denunciar los casos” de los que se tenga conocimiento por el bienestar del menor.

De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, en el mundo 150 millones de niñas y 73 de niños menores de 18 años han experimentado un coito forzado u otras formas de agresión sexual.